sábado, 24 de agosto de 2013

SENTENCIA DEL CUARTO PLENO CASATORIO. CASACIÓN Nº 2195-2011-UCAYALI

ESCRIBE: Juan Pablo Felipe Chanco*
SOBRE EL CASO DE LITIS.
El señor Luis Correa Linares, apoderado de Luis Miguel Correa Panduro, Jorge Enrique Correa Panduro y Cesar Arturo Correa Panduro,  interpone demanda de Desalojo por Ocupante Precaria contra los señores Mirna Lizbeth Panduro Abarca y Euclides Vara Turco, manifestando que sus poderdantes son propietarios del inmueble ubicado el Jirón Tarapacá Nº 663 y 665 de la ciudad de Pucallpa, cuya titularidad tienen inscrita en los Registros Públicos de la ciudad de Pucallpa, siendo la numeración  del bien fue otorgada por la Municipalidad Provincial de Coronel Portillo, el cual está signado como la fracción Lote. 1-A, Mz. 86, del plano regulador de la ciudad de Pucallpa, que corre en la Ficha 1619D, Partida Electrónica DDDD2031, y la Ficha 16189 de la Partida Electrónica DDDD2050, señalando que los demandados tienen la condición de precarios.
SOBRE  EL RECURSO DE CASACIÓN.
Se trata del recurso de casación interpuesta por doña Mirna Lizbeth Panduro Abarca, contra la sentencia de vista, expedida el 8 de abril del 2011, por la Sala Especializada en lo Civil de la Corte Superior de Justicia de Ucayali, que resuelve confirmar la sentencia de primera instancia.
La recurrente fundamenta su recurso de Casación, denunciando que la demanda de desalojo se ha planteado invocando normas referidas a la conclusión del arrendamiento y que el A quo, lejos de corregir ello, ha aplicado además, el articulo 1697 del Código Civil, referido a las causales de resolución de contrato de arrendamiento, siendo así, a criterio de la impugnante, el tribunal Ad quem, también ha incurrido en el mismo error al no haber resuelto sobre este punto que fue materia de apelación, por lo que estaría indebidamente motivada. Asimismo hace mención que Ad quem ha infraccionado la normativa de naturaleza procesal, referidas al Inc. 3 del Artículo 122 del Código Procesal Civil y al Inc. 3 del Articulo 139 de la Carta Magna del Estado.
ANÁLISIS DEL FONDO DE LA CASACIÓN.
En primer lugar, cabe preguntarnos si el cuarto pleno casatorio civil fue dictado, en profundo respeto de la leyes peruanas, o en evidente aplicación de la leyes Españolas,  por estas consideraciones debo enfocar mi disconformidad con relación a la sentencia supremo. 
 Pues bien, si analizamos detenidamente la sentencia supremo, nos daremos cuenta que el Art. 1750º del código civil española ha prevalecido sobre nuestra legislación civil (Art. 911 C.C.), y que además de ello lo ha dado un valor supremo a la jurisprudencia española, asta el punto de invocarle o glorificarle, estableciendo que, “siendo este el diagnostico, y aprovechando la oportunidad que se presenta para resolver la controversia sometida a análisis, este Colegiado ha considerado que es impostergable la necesidad de solucionar estos conflictos en forma predecible(….)”   dejando así a un lado aislado nuestras leyes y jurisprudencia nacional, pues estas consideración a nuestro criterio, que los magistrados han cometido una infracción flagrante ha nuestra normatividad, porque al desnaturalizar la estabilidad jurídica y restar importancia a la carta magna del Estado, eso constituye la vulneración al principio de primacía de Constitución por cuanto es ley de ley, y que prevalecen contra cualquier norma de rango inferior o extranjera.
Asimismo, el fallo de la Corte Suprema se da copiándolo todos los textos civil española, es decir basada implícitamente en el Art. 1750º donde indica que “Una persona tendrá la condición de precaria cuando ocupe un inmueble ajeno, sin pago de renta y sin titulo para ello, o cuando dicho titulo no genere ningún efecto de protección para quien lo ostente, frente al reclamante, por haberse extinguido el mismo” motivo por el cual, existe una gran diferencia con nuestra legislación civil en referencia al ocupante precario (Art. 911 CC).
Por otro lado, es menester pronunciarnos sobre Numerus Clausus, que este pleno casatorio lo invocado en el su conclusión que, “Es necesario precisar que la correcta interpretación del Art. 911º del Código Civil, así como del Art. 586º del Código Procesal Civil, debe hacerse en el sentido que se ha dejado sentado en los numerales precedentes. Reiterándose que los mismos no son numerus clausus, sino que se han establecido en atención a los casos recurrentes que se presentan en la judicatura y que han suscitado mayores discrepancias en los diferentes niveles judiciales” mientras en el numeral 63 de la sentencia plenario establece que “teniendo en cuenta lo dicho, siempre a titulo de numerus clausus, a continuación se plantea un conjunto de casos, que se han evidenciados como los más recurrentes en los procesos de desalojo que se tramitan en los diferentes órganos jurisdiccionales, y que configurarían supuestos de ocupación precaria”, pues bien analizando lo  dicho por el pleno, nos encontramos con un criterio diferentes por sus mismos fundamentos, es decir que no tiene congruencia a la hora de sentar precedente judicial vinculante.
ÚLTIMA CUESTIÓN EN EL IV PLENO CASATORIO CIVIL FUE:
Si los títulos de propiedad del demandante en este proceso de desalojo se mantienen vigentes y no le resultan oponibles los efectos de la sentencia dictada en el proceso de prescripción adquisitiva mientras no se haya inscrito la misma y cancelado el asiento en el que figure el derecho del demandante. Si, a pesar de ello, la sentencia no inscrita no convierte en legítima la ocupación del imputado precario”.
No voy a repetir las opiniones de los colegiados, les diré lo que pienso.
Es complicada la cuestión, a ver: si la inscripción de la propiedad del demandante está vigente y siendo que ésta –la inscripción, es declarativa- válida para oponerse a quién la pretenda, a mi juicio es una contradicción, veamos:
En el caso de la propiedad ganada por prescripción el derecho a demandar del propietario duró el tiempo establecido en la ley para recuperarla ante el uso abusivo de una acción de hecho, vencido el plazo por no haberse demostrado el “animus domini” (deseo de poseer) del dueño sobre el bien, cualquier demanda que inicie contra el prescribiente ya propietario por el tiempo, no resulta de una oposición “strictu sensu” (sentido estricto) sino intentar lo que perdió por haber abandonado su dominio.

La posesión precaria es ilegal como sentenció el Maestro Avendaño pero deja de serlo cuando se pierde por prescripción a favor del poseedor, sin que se tenga necesidad alguna de ser declarada judicialmente ni que se haya inscrito al nuevo propietario, en puridad, para este Abogado, un juicio de desalojo en el que el demandado contesta la demanda OPONIÉNDOSE por haber ganado la propiedad al haber usado y disfrutado la misma sin que nadie lo interrumpiera en su posesión, es una acción que no se opone sino que reclama tardíamente un derecho que no es tal, por el transcurso del tiempo, por lo tanto, la inscripción aun vigente del propietario declarado en el asiento registral NO puede oponerse a quien resulta en los hechos el verdadero propietario, asunto que deja sentado el artículo 927º del Código Civil.
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    Mag. En Derecho.   Felipe_29fch@hotmail.com.

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